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Objetivo, Formar al Hombre: "Usando del amor como motivador
de la enseñanza, explica tus lecciones de tal forma que quien
te escuche pueda aceptar lo que oye y, al aceptarlo, pueda concebir
la esperanza de poseerlo y, al preñarse de esperanza, pueda
dar a luz el amor de lo oído y esperado" (De cat. rud.
4,8).
"La función del maestro es desarrollar un acercamiento
gradual del alumno a la verdad. Sin un plan cuidadoso y progresivo
sólo por casualidad puede lograrse el éxito"
(Sol. 1,23).
• Capacidad de Adaptación: "Nadie logra elevar
al otro a su propio ni- vel a no ser que él mismo descienda
al nivel del otro" (Epist. 11,4).
"Es preferible que nos critiquen los especialistas a que no
nos entiendan los alumnos" (In ps. 138,20).
"El buen maestro no sólo sabe lo que ha de decir, sino
también lo que ha de ocultar" (In ps 36,1).
"El que enseña debe evitar toda palabra que no enseña"
(De doc christ. 4,10.24).
• Autoridad y Disciplina: "El desempeñar un puesto
de liderato no con- siste en estar más arriba, sino en ir
por delante" (Serm. 340,2).
"No castiguemos, si no es para mejorar y evitemos toda indulgencia
que lleva a empeoramiento. Consideremos como hijos a aquellos sobre
los cuales se nos ha dado autoridad" (De ord. 2,8,25).
"Es mejor amar con severidad que engañar con suavidad"
(Epist. 93. 2.4).
• Enseñando y Aprendiendo: "En tanto soy un buen
maestro, en cuan- to sigo siendo un alumno" (Epist. 93,2,4).
"La obligación de enseñar es consecuencia del
amor a los demás. La obligación de seguir aprendiendo
es consecuencia del amor a la verdad" (Quaest. in Dul).
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"No
esperes dar todas las respuestas que los demás necesitan.
No eres perfecto, sino que sigue aprendiendo nuevas cosas cada día
en el mismo ejercicio de la enseñanza" (Epist. 226,
2,4). |
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El Amor, la Gran Diferencia: "El amor es el motivador
de la ense- ñanza" (De cat. rud. 10, 14).
"El amor es el complemento de la instrucción" (De
mor. Eccl. cat. 1, 28, 56).
'"Cuando más amamos a nuestros alumnos, tanto más
desearemos que aprovechen nuestras explicaciones y, en consecuencia,
tanto más empeño pondremos en enseñarles lo
que necesitan" (De cat. rud 10,14).
• Clima de Amabilidad y Comprensión:
"Es necesario relajar la ten- sión y eliminar el temor
con exhortaciones que provoquen la confianza y den riendas a la
libertad para que el alumno exprese sus puntos de vista, creando
un clima de Amabilidad y Comprensión" (De cat. rud 13,19).
"Es más eficaz desde un punto de vista didáctico,
la espontaneidad sin presión, que la coacción con
temor" (Conf. 1, 14).
• El Buen Ejemplo, la Mejor Lección:
"Quiéranlo o no, los maestros se ofrecen en imitación
a sus discípulos. Eso es, en esencia, la enseñanza"
(De mus. 1, 6).
"La buena conducta de quien ejerce la autoridad es, la mejor
y más eficaz corroboración de las verdades que enseña"
(De ord. 2, 27).
"Si no eres capaz de hablar sabiamente, procura, al menos,
que tu vida sea una lección. Haz que tu forma de vivir sea
un elocuente discurso" (De doc. christ. 4,29,61).
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8.3.
Perfil del Alumno Agustiniano. |
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El
perfil del alumno agustiniano lo vemos reflejado en multitud de
textos diseminados en las obras del Águila de Hipona.
San Agustín comienza poniendo en práctica aquel viejo
principio de que: "El aprendizaje debe empezar por la exploración
y el reconocimiento de sí mismo, y debe culminar en el descubrimiento
y disfrute de la verdad".
Arranca Agustín su viaje turístico al interior de
sí mismo, (método de la interioridad) porque, según
él, el origen de todos los errores del ser humano es el desconocimiento
de sí mismo. "No te desparrames", nos dice. Y continúa:
"Entra dentro de tí mismo, pues la verdad está
dentro de tí". Al entrar dentro de sí mismo,
San Agustín —es la experiencia de todo ser humano—
se percibe como dividido: amor-egoísmo, verdad-mentira, libertad-esclavitud,
poder-servicio, vida-muerte... Nos dirá que esto se debe
a la presencia de Dios y a la presencia del pecado. Y esta tensión
entre ambas fuerzas la que produce en el ser humano la Inquietud,
el Descontento como motor d e la realización humana. No somos
hasta que morimos. Mien-tras tanto estamos siendo.
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